01 junio 2009

Marilyn Monroe: 1 de junio de 1926-5 de agosto de 1962


Caminaba por la calle, cuando vi algo que me hizo detenerme,
frente a mi venia una mujer como nunca habia visto,
una mirada interesante pero a la vez triste,
como si hubiera algo que trajera en su corazon,
que la mantiene apenas con vida,
unicamente como un fantasma, atado a este mundo
por alguna tarea inconclusa.

Con un caminar en exceso sexy,
la mujer paso a mi lado dejando un aroma
impregnado en el ambiente,
un aroma que me trajo recuerdos
de una temprana edad,
que me hizo sentir en el calido
refugio de unos brazos que,
de una forma maternal me cuidaban.

Despues de haber dado unos pasos,
el aroma me obligo a dar la vuelta,
para seguir a esa mujer
que se habia cruzado en mi camino,
tenia que saber quien era la musa
que habia alterado mis sentidos.

Alcanze a distinguir su figura
a la distancia, la mujer se detuvo,
volteando hacia donde yo venia,
parecia como si me hubiera notado,
y me hubiera invitado a seguirla.

Apresure el paso desesperadamente,
el angel con el cual habia soñado
durante mucho tiempo,
al fin habia aparecido,
y yo, ensimismado en mis pensamientos,
deje que se alejara.

El angel se metio por un oscuro callejon,
que parecio iluminarse con su presencia,
mi paso acelerado se convirtio
en una frenetica carrera,
en busca de mi angel.

Desde antes de llegar al interior del callejon,
ya sabia que mi angel se habia ido,
y que nunca sabria ni su nombre,
quien era, por que en ese justo momento
de mi atribulada vida,
habia tomado la descision de aparecer,
y posteriormente, esfumarse en la niebla.

Sali del callejon, con la mirada triste,
cabizbajo, ya que sabia que era,
quiza la unica vez que el sentido de mi vida
habia hecho acto de presencia,
y, tontamente, cual agua cristalina
que escurria a traves de mis dedos,
habia dejado escapar.

Los meses pasaron,
constantemente regresaba
al lugar donde habia encontrado
aquello que complementaba mi vida,
mi razon de ser,
con la vana y ligera esperanza
de volverla a ver.

Que iluso, nunca mas supe
si era real o era solo un producto
de mi febril imaginacion,
con el paso de los años,
desisti de encontrarla,
enfocado en otras cosas,
un dia decidi ir a visitar
a uno de mis mejores amigos,
de aquellos amigos de la infancia,
que son como un hermano.

A nadie la habia dicho
nunca sobre mi angel,
cuando llegue a casa de Humberto,
el me dijo algo acerca de una sorpresa,
un presente que, desde que lo vio,
sin saber porque,
supo que seria un presente idoneo para mi.

Rasgue el papel que envolvia el presente,
cual si fuera niño que acaba
de recibir un caramelo,
para descubrir, una revista antigua,
con la foto de una chica espectacular
en la portada.

De inmediato la reconoci,
era mi angel,
una joven actriz de aquellos
años mozos del cine americano,
que habia perdido la vida,
al parecer por una mezcla
de diferentes drogas,
al sentirse sola
y sin nadie que la comprendiera.

Nunca se me ha olvidado,
cuando la encontre,
ver que tenia un dejo de melancolia,
como si nunca hubiera sido amada,
y he pensado que entonces,
simplemente, no he encontrado
mi alma gemela,
porque esta unicamente,
en las paginas de una revista,
y que entonces,
naci en la epoca equivocada.

Al termino de cada dia,
me veo recostado,
con la mujer de la fotografia,
abrazandome,
fundiendonos los dos
en un solo ser,
para despues despertar
empapado en sudor,
con la revista a un costado mio,
regresandome a la realidad,
solo es una imagen en una revista,
una mujer que no existe,
que es solo un mal sueño,
de un hombre sumido
en la incapacidad
para relacionarse socialmente,
esperando aun,
que no sea un sueño,
sino una realidad palpable,
que no forme parte
de una revista de los años cincuenta.

Dedicado tambien para Diana Bernal Lemus,
gran amiga, consejera,
cuando lo he necesitado
alguien a quien confiarle mis penas,
y a quien no le puedo decir lo que siento,
porque es mi angel,
y porque lo he dejado ir.


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